miércoles, 30 de diciembre de 2020

Los mercaderes de la seguridad II


Hay tres cosas que deseo aclarar antes de ir al tema principal de este artículo. Primero que todo, mi opinión está basada en lo que he podido observar durante los últimos tres años en el campo de la seguridad, tanto física como electrónica; segundo, es únicamente en el contexto local y nacional, o sea, venezolano, y por último, es una crítica constructiva (no malsana) para evitar que sigan habiendo más resultados decepcionantes a los que ya han habido, es decir, a no caer de nuevo en eso de "peor fue el remedio que la enfermedad".

Si seguridad es sinónimo de certeza, de confianza,  entonces lógicamente quien busca seguridad lo hace porque quiere de alguna manera sentirse bien (ante algo que lo inquieta o preocupa), y en este sentido, al comprar seguridad lo que se busca es, simplemente, tratar de obtener tranquilidad, sabiéndose protegido.

La pirámide invertida.
Para quienes nos movemos en este mundo de la seguridad privada, no es un secreto que la cúspide o pináculo de lo que se conoce como pirámide organizacional, en condiciones de crecimiento profesional, cada día se hace más grande que la base misma. En mi opinión, considero que esto se debe a un alto volúmen de ascenso profesional en jerarquías medias y altas, quedando rezagados los niveles bajos o llamados operacionales, los caballitos de batalla pues, y las razones podrían ser: 
1. Mayor desempeño en términos de compromiso y responsabilidad en los cargos de supervisores, líderes y gerentes del área. 
2. Acceso a capacitación y formación muy escasa y limitada en los puestos base, oficiales, inspectores, operadores e incluso hasta para personal clave de monitoreo de cámaras y alarmas.
3. La diáspora que ha afectado en mayor proporción a los prestadores de servicio privado de seguridad, principalmente lo cargos señalados en el apartado anterior.
4. Falta de motivación e interés.

Los aprovechadores.
Esta debilidad, que representa el hoy por hoy que vivimos, también trajo consigo lo que coloquialmente se conoce como "pescadores de río revuelto". El crecimiento de la demanda, no sólo de mano de obra competente, abrió la brecha de otros requerimientos para adquirir reemplazos y soluciones tecnológicas percibidas como inversiones más económicas a largo plazo. Craso error. 

La necesidad de cubrir a como de lugar las fallas (Nunca se dice de quién) y de atender nuevas situaciones que comenzaron a verse como un verdadero impacto para la seguridad, hizo que se multiplicaran las compañías de fachada y alianzas del tipo joint venture, entre empresas de naturaleza distinta que vieron el negocio de la seguridad como un modelo atractivo de negocio. 

La vigilancia fantasma.
Ya he escrito sobre el problema que afronta el sector de la seguridad privada desde la derogación del reglamento de vigilancia privada de 1975 con la entrada en vigencia de un decreto en 2018, un poco más a tono con la realidad, pero no ha logrado tampoco suprimir los vicios que aún persisten a partir de su entrada en vigencia hace dos años.

Tendencia.
La situación cada día se hace más caótica, un empeoramiento dado por muchos factores como los ya citados, además del contínuo bombardeo de ofertas engañosas y fraudes comerciales en la web y la caza de comisiones por parte de intermediarios o revendedores. 

Ser neutral para desmarcarse de la política no le hace tampoco un favor a la causa de recuperarnos o para volver a la normalidad. Quizás ya no son las mismas estrategias del pasado, tal vez debemos cambiar. Lo que resulta inaceptable, al menos en mi opinión, es hacer como el avestruz o voltear la mirada hacia otra lado.

Made in China.
Venezuela, cual país de tercer mundo depende de ciencia y tecnología foránea. Una triste radiografía de un nación riquísima. El gigante asiático logró arropar al mundo entero. La seguridad evolucionó en sistemas avanzados con la era de la digitalización y las nuevas tecnologías de la comunicación. Esto dio paso a desventajas competitivas con la política estatal de favorecimiento y carta blanca para la industria china de importación, consumándose el monopolio del mercadeo de equipos de relativa calidad y riesgo de pronta caducidad y daño.

Reflexión.
Dejo a consideración de aquellos colegas y miembros del gremio que formo parte y donde siempre compartimos opiniones y experiencias, de tomar un tiempo adicional para analizar estos cuestionamientos, ya que sí veo posible, con voluntad, ética y sentido altruista, revertir los cuatro puntos causantes de la pirámide invertida antes señalada. La pirámide es como tal pero su fortaleza está en su cimiento.

Tengamos gente supervisada pero eficiente; subordinados felices con su trabajo y, por encima de todo, empleados motivados y continuamente capacitados.

Personalmente he sido beneficiado en varias oportunidades con becas de estudio para realizar cursos y diplomados en prestigiosas instituciones de seguridad, ubicadas dentro y fuera del país. Por eso soy testigo de que existen facilidades en el ámbito académico, sin embargo, aguas abajo hay mucha tela que cortar.

Invito a las asociaciones sin fines de lucro, al sector empresarial y a los profesionales independientes, involucrados en la seguridad privada, a unir esfuerzos para potenciar nuestro rol en la sociedad, en aras de no permitir que quienes se hacen la vista gorda y llenan sus bolsillos en medio de esta gran necesidad generalizada, sigan teniendo éxito en su participación activa como corresponsables del problema junto al Estado.

Imagen cortesía de Formato Siete

miércoles, 23 de diciembre de 2020

ALERTA: Autoprotección y conciencia de seguridad


Diciembre trae consigo especial agrado por ser un mes celebrativo y de unión. En casi todos los rincones del mundo el ser humano disfruta estos días para compartir y hacer buenas obras con sus semejantes como el tradicional regalo de Nochebuena.

Infelizmente, existen personas que aprovechan la época navideña y los últimos días del año para delinquir en distintas formas.

Es por esta razón que deseo compartir con ustedes el siguiente mensaje, para que no bajemos la guardia en las próximas fechas, que tengamos presente los nuevos desafíos de supervivencia y la manera posible de estar preparados ante ellos.

Quiero comentar no como simple anécdota sino la idea que tuve hace cinco años, dirigiendo el departamento de capacitación de una compañía de seguridad. Mi rol de facilitador demandaba muchas horas de preparación y estudio en diferentes temas relacionados con el área, siendo los de mayor interés, seguridad física o patrimonial y protección personal.

Una mañana, mientras escribía algunas notas en la oficina, se me ocurrió extrapolar lo aprendido en el campo de la inteligencia a la vida cotidiana, a fin de que cualquier persona sin importar su condición física, pudiera a través de un sencillo método, mantenerse a salvo de un ataque criminal. Dicho invento lo bauticé con el nombre de Ciclo de Autoprotección.

Lo que en el fondo dio esencia a este sistema cíclico de carácter preventivo y defensivo, era crear conciencia de seguridad. Ningún programa de entrenamiento por más estricto o competitivo académicamente que sea, redundará con éxito en resultados tangibles si no hay verdadero compromiso con nosotros mismos de saber actuar y proteger nuestra vida en entornos violentos, rodeados de un sinfín de amenazas. 

Los criminales piensan, maquinan, tienen tiempo de sobra para ingeniar robos, hurtos, secuestros y otros delitos con el objeto de obtener dinero y poder. Usted también debe pensar; conocer los modus operandi, capacitarse o mantenerse bien informado en temas de seguridad, analizar los riesgos, evaluar vulnerabilidades de su vivienda, acceso y rutas a ella, lugar de trabajo u otros sitios a donde vaya frecuentemente usted y sus seres queridos. Si es preciso dude siempre, hágase preguntas. Como diría René Descartes: “Primero pienso, luego soy”.

La observación es y será su mejor arma. El sentido de alerta es vital aún en estado subconsciente. Dele un nivel de atención a cada circunstancia o ambiente en el que se encuentre. No basta con mirar, sea detallista. Saber qué lo rodea cerca o lejos es contar con una ventaja estratégica para estar seguro de luchar o escapar. Jeef Cooper hacía especial énfasis en cuatro colores o estados de conciencia ante situaciones de peligro, lo que él denominó: código de colores.

No es igual reaccionar que responder o actuar. Para preservar la vida (lo más valioso que usted tiene) actúe. Ya sea para mantener la calma, seguir un determinado plan o improvisar una acción evasiva o de contraataque, se debe actuar. Conocer sus fortalezas y debilidades le dará seguridad y confianza en sí, para tomar decisiones y emplear los recursos disponibles a su favor.

Sobrevivir es lo que más querrá hacer un delincuente cuando nos ataca. No sea usted una víctima, o mejor aún, no exponga la vida ni la de los suyos cuando estén en la mira o ya haya sido consumada la agresión. Sobreviva, ese debe ser su principal propósito ante el desmedro social ocasionado por el desbordamiento del hampa.

No permita que el caos y la incertidumbre lo paralice o lo convierta en una cifra negativa más de la inseguridad en Venezuela. Piense, observe, actúe y sobreviva. Son mis mejores recomendaciones y deseos.


miércoles, 21 de octubre de 2020

¡Cada nuevo día cuenta!

¿Quién no conoce la fábula o parábola de la gacela y el león?

Resulta que esta aleccionadora reflexión basada en la supervivencia de la vida salvaje en las sabanas de África también la podemos extrapolar a la vida humana. 

El punto es que cada día que logramos vivir o sobrevivir es ya en sí mismo un gran acontecimiento. Cada día cuenta, lo que hagamos para mantenernos a salvo vale y vale muchísimo. 

La delincuencia es un mal de nunca acabar  (Así opina la mayoría de las personas). Sin embargo, en la proporción de conciencia que tengamos frente a esta amenaza tan diversa de potenciales daños, podemos tener un poquito de certeza y de ventaja a nuestro favor. 

Correr no es solamente la única medida: escapar o huir. La prevención siempre será mejor que la reacción por eso es tan vital saberse alejado de fuentes de peligros o de evitarlos. La evasión muchas veces no es efectiva, pues son muchas las variables incalculables o impredecibles.

Ya sé, ustedes dirán o pensarán que no es así porque hay peligros o riesgos que son inevitables y en eso estamos totalmente de acuerdo, pero lo que busco con esta analogía es que así tengamos que aceptar tales riesgos o actuar en condiciones inseguras lo hagamos con precaución y atención, que pongamos siempre la seguridad por delante y nuestra protección por sobre todas las cosas. 

Aquí les dejo la parábola de la gacela y el león: 

"Cada mañana en África, una gacela se despierta…
Sabe que deberá correr más rápido que el león más veloz
o será devorada.

Cada mañana en África, un león se despierta…
Sabe que deberá correr más rápido que la gacela más lenta
o morirá de inanición.

No importa si eres león o gacela, cuando el sol se levante…

¡Tendrás que correr!"

Fuente del refrán: medium.com 

sábado, 16 de febrero de 2019

El prestigio de la labor detectivesca

El atraso de una civilización se mide en la cantidad y calidad de libertades que posee una sociedad.

La sociedad venezolana, y sí, la nuestra, la que me interesa ayudar a cambiar, lleva casi un siglo tratando de alcanzar dichas cualidades; mayores libertades democráticas para el beneficio de toda su gente. 

Al parecer, esta tarea no ha sido nada fácil. 

Desde los gobiernos de principios del siglo XX hasta hoy, hemos visto una historia nada gratificante para las huestes de la humanidad. Sobrados intentos de seudoreyezuelos con un sin fin de atributos para manejar las riendas del destino de un país joven, aún en términos políticos y sociales como nación, insólitamente fracasaron después de haber tenido tan milagrosa oportunidad. 

Esos hombres de poder, o cada jefe de gobierno o Estado, contaban con al menos leales fuerzas militares para la defensa de la "soberanía" y el control del orden interno, así como hombres para cumplir tareas especiales o, digamos mejor, instrucciones específicas que le permitirían -al reino de su majestad- una paz y gobernabilidad estable.

Es allí, precisamente en donde los principales cuerpos de seguridad y de investigación de delitos jugaron un papel importante en la epopéyica tarea del sostenimiento de la "justicia".

A mi parecer, la policía de investigación no puede ser dueña del monopolio de una labor que muy bien puede ser realizada por personas particulares y, por qué no, a solicitud de la parte interesada como lo hacen las agencias privadas en otras partes del mundo, gracias a la visión de Allan Pinkerton en 1850.

Quizás el miedo a que otros sepan la verdad ha atornillado una rama profesional para exclusividad de las instituciones del Estado. Tal es el caso de lo que ocurre en el sistema judicial venezolano. 

Para no ser mezquino, debo reconocer que así mismo han habido exitosos detectives a lo largo de todos estos periodos de inquisición judicial venezolana, hombres de la talla de Pedro Estrada o Manuel Molina Gásperi, por señalar un par de ejemplos elitezcos, quienes siempre lograban sus objetivos detectivescos, aunque no todos con la pericia científica de la cual podían hacer gala por su formación académica, pero terminaron enlodados en el fango del crimen político.

De manera más contemporánea, para ello algunos gobiernos también se valían de leyes con perfecta medida punitiva para la estricta represión de las voces disidentes y críticas. Asesinatos, atentados terroristas y distorsión de la verdad, ésta última a través de la manipulación mediática; actualmente vemos como esta práctica sigue teniendo fuerza con ayuda de la tecnología.

Pero no todo está perdido. Gracias a la buena voluntad de la mayoría de los ciudadanos de la sociedad, de los hombres y mujeres de bien que todavía quedan y que continuarán germinando los valores de la justicia y la libertad, hallaremos confianza de nuevo en el prestigio de la labor policial y detectivesca del país.

La refundación de la república supone la ruptura de viejos lineamientos o paradigmas del orden social y político, siendo uno de los más urgentes emplear procesos de apertura para un fin superior: el respeto y garantía de los derechos civiles y ciudadanos. Leyes humanistas para el goce de una libertad plena y real, donde impere la verdad y la justicia.

Bajo esos principios se deben crear nuevos proyectos con la misión de dignificar la función de seguridad pública y ciudadana. 

Un investigador trabaja con su cerebro, desarrolla su capacidad intelectual en cada pesquisa que realiza, valorando las posibles causas y analizando toda clase de evidencia tangible por muy microscópica que sea. Un investigador, público o privado, no apoya el crimen, lo combate, lo descubre y lo evita. Debe ser ético como todo profesional. No actúa bajo ninguna aspiración pasional o ideológica, su norte es y será siempre la rectitud y la firmeza para con la ley.

Los recursos de la ciencia no son propiedad de los funcionarios del gobierno. La ciencia y el arte son universales, pertenecen al hombre libre, y para su derecho a serlo, en sana convivencia. En este sentido, mal puede arrogarse algún cuerpo policial o detectivesco la avariciosa justificación de ser buscadores de respuestas de hechos que son de interés común, en los supuestos de la comisión de un delito de acción pública o para el esclarecimiento del crimen, pues cualquier persona con suficiente credencial moral lo podría hacer. En aquellos casos puntuales de interés privado o a instancia de parte interesada, bien sea como persona natural o jurídica que resultare afectada u ofendida, el actuante está en todo su derecho de escoger los medios legales para servirse y hallar respuestas que desconoce o las soluciones que necesita para compensar el daño que sufrió.

En general, y para concluir, el prestigio de la labor detectivesca depende del éxito alcanzado, eficientemente, mediante el uso apropiado de herramientas técnico-legales, dentro del marco de las leyes y de la credibilidad que inspire en la ciudadanía. 

domingo, 25 de noviembre de 2018

Política anti soborno en el sector privado





¿Por qué es tan importante para las empresas privadas contar con políticas anti sobornos?


El soborno es tan perjudicial y malicioso como cualquier otro delito moral y económico. Un sabotaje o un incendio puede paralizar una industria, comprometiendo sus activos y la rentabilidad del negocio por un determinado tiempo; un robo o una estafa ocasionaría pérdidas con posibilidad de resarcimiento pecuniario, en cambio, que empleados (del sector público o privado) acepten sobornos o sean cómplices de hechos que impacten negativamente la organización a la cual pertenecen, es un daño moral y económico mucho más profundo, por su prolongación en el tiempo, si no se ponen firmes restricciones.

No existe, o por lo menos no conozco históricamente, un hecho que sirva como referencia del origen del soborno en el mundo. Tal vez la serpiente y la manzana del pasaje bíblico pueden servir de ejemplo. Lo cierto es que, personas débiles y carentes de valores éticos y principios morales son, posiblemente, mucho más propensas a ser sobornadas de manera fácil y dócil.

Los “problemas económicos” de la gente en ocasiones simulan ser una suerte de excusa social, aceptable para algunos, quienes buscan justificar comportamientos delictivos y reprochables por la mayoría de los ciudadanos, y que son penalizados legalmente.

No entraré en temas de Derecho, propiamente, pues la doctrina penal (técnicamente hablando) es un área académica bastante extensa y, por ser exclusiva de la abogacía y del Estado, no tengo la experticia reglamentaria para ahondar en ese tema puntual. Pero lo que sí considero ser de interés de todos nosotros y que sí podemos analizar, son las medidas que, de implementarlas, prevendrían la ocurrencia del soborno, y los factores de riesgos y las amenazas surgidas del posible crecimiento de oportunidades para llegar a materializarse dicho flagelo: Los anti valores y las vulnerabilidades.

Para ello, me referiré a tres casos puntuales como ejemplos de soborno, muy comunes en el sector privado. A continuación cito.

1. Bancos: ¿dádivas a cambio de qué?

Es muy común ver en las entidades bancarias la llegada de seudo-aduladores con “regalitos” para los empleados bancarios. Tanto en oficina como en taquilla, los empleados libremente reciben, casi que a diario, desde chocolates caros, sobres contentivos de accesorios personales y, hasta por más risible que parezca, empaques de harina de maíz precocida. El objetivo de estos regalos, según señalan algunos expertos de seguridad bancaria, es el “pago por el favor concedido”. 

Apertura de cuentas bancarias sin los requisitos o los soportes necesarios, recepción  de documentos de dudoso origen (sin la debida verificación de los mismos), saltarse la cola o colarse a un puesto de condición especial, etc., son algunos actos de "viveza criolla" que terminan siendo destructoras de la ética y la moral. Muy de moda ahora, con el tema de escasez de efectivo, es la entrega de billetes de alta denominación a clientes que bien saben agradecer un trato preferencial, por no decir V.I.P.

2. Cajas de pago en supermercados: ¿Propinas...por caer bien?

Otro fenómeno nuevo son las cajeras de supermercados recibiendo de los clientes productos -algunas veces costosos- en forma de “propina”. Es curioso, incluso las autoridades de los establecimientos de retail lo ven como una práctica normal entre sus empleados, ya que consideran que eso no contraviene las normas internas porque dichos productos ha sido cancelado su coste en la compra realizada. Lo que quizás no se han preguntado ¿acaso las mermas por faltante de inventarios (por presunto merma de origen o por causa desconocida) podrían encubrirse con contribuciones ad hoc? 

Todavía hay quienes creen en la buena fe del personal que, sin temor alguno, se vale de la confianza y de la “fidelidad organizacional” para demostrar que los artículos recibidos fueron adquirieron limpiamente, aun cuando el documento o comprobante de pago no exista al momento de terminar la jornada. Quizás, permitir ciertas ligerezas, mantiene un ambiente laboral tranquilo y libre de conflictos sindicales en el sector retail. ¡pero asuman las pérdidas!

3. Chequeo de bolsos y efectos personales: ¿Vigilantes cómplices?

Ya el 100 % de las empresas en Venezuela se vale de personal externo para las labores de seguridad física y protección de las instalaciones. Esto incluye personal de vigilancia y resguardo de activos, y por supuesto, los que cumplen funciones de control de acceso. Este último no es más que la inspección de todo lo que entra y sale, con la debida autorización: trabajadores, visitantes, proveedores, contratistas, vehículos, materiales, etc., con el fin de prevenir pérdidas a causa de la sustracción de bienes y otros delitos conexos como el hurto continuado o robo hormiga con complicidad interna (latrocinio).

Confiar en la sub contratación de personal en materia de seguridad y protección conlleva contar con elementos fiables, capaces de cumplir una labor honesta. Sin embargo, en Venezuela la situación de cara a los desafíos económicos, supone mayor debilidad en los más necesitados, quienes buscan lucrarse con facilidad y rapidez para resolver su precario acceso a la alimentación y a los servicios básicos del hogar, debido a que no consiguen satisfacer su demanda con el salario obtenido del fruto del trabajo ordinario.

Recomendaciones

Fomentar valores y brindar apoyo social sostenible al trabajador ha sido una pieza fundamental en muchas empresas que están conscientes  del problema general que atraviesa el país. Entre sus normas y políticas, las organizaciones deben establecer medidas prohibitivas de carácter administrativo para alertar aquellos comportamientos que azucen o induzcan a cometer actos que atentan no solo contra la propiedad sino contra la moral y la ética, como lo es el soborno y toda clase de conducta viciosa proliferante.  

Las políticas anti soborno son documentos que constituyen una excelente herramienta en la prevención y el castigo inmediato del infractor. Desde que el empleado ingresa, éste debe estar sujeto a restricciones del tipo particular, es decir, no podrá recibir obsequios ni donaciones de parte de terceros en su puesto de trabajo, al menos que haya sido notificado su supervisor o jefe inmediato con ocasión de algún evento o celebración justificada (aniversario de trabajo, cumpleaños, graduación, casamiento, advenimiento de un hijo, etc.).

Este procedimiento, también viable en cargos de responsabilidad financiera, administradores y ejecutivos de alto nivel; pudiera reforzarse con investigaciones internas adelantadas por el departamento de seguridad, donde se registrarán expedientes cuando haya sospecha o la visible ostentación de fortuna u onerosas prácticas que causen suspicacia. Por consiguiente, la revisión periódica de los estados de cuentas bancarias o movimientos migratorios del investigado, así como otros datos de interés para la eventual detección de algún ilícito en detrimento de la compañía (venalidad, colusión y cualquier otro hecho de corrupción), es valedero aplicar.

La asesoría de expertos es necesaria para actuar con precisión. El área de investigación corporativa y consultoría de seguridad, permite un manejo y control adecuado de los riesgos antrópicos, generadores de potenciales daños a la empresa privada.

JIC

“Si bien es cierto que la globalización ofrece oportunidades para el desarrollo y enriquecimiento, también lo es que puede causar un aumento de la pobreza y el hambre, que, a su vez, pueden desencadenar reacciones en cadena que a menudo conducen a formas muy dispares de violencia y a la corrupción desmedida.” Eric Frattini.

jueves, 3 de mayo de 2018

Venezuela: una nación atrapada en la incertidumbre


La desesperanza es una palabra que me genera silencio, mucho silencio, pero no creo en ella, en lo absoluto.

En cambio, hay una palabra que ha comenzado a retumbar en mi mente: Incertidumbre. Como conocedor de muchos riesgos, por estudio y experiencia, esta palabra la comparo con otra un tanto fuerte; oscuridad. La comparo con situaciones de pérdida de seguridad en el entorno mas no en lo que pensamos, imaginamos o internamente visualizamos, pues de lo contrario eso sería certeza e intuición.

Aunque esto le parezca contradictorio, lo que usted piense, ya sea verdad o mentira, lo fortalecerá y debilitará en la medida en que se aferré a eso como un acto de fe y esperanza. No se trata de creer por un mero creer.

Trataré de explicarlo mejor. Lo que está afuera de nosotros -del cuerpo humano- lo percibimos de una manera más lenta de lo que representa cada célula de nuestro organismo. El entorno es, por consiguiente, todo aquello que, en movimiento o no, el universo ha posado alrededor de nosotros. Es decir, la reacción a lo externo no tiene la misma rapidez que con lo captado por los sentidos. Como me hubiese gustado debatir con Einstein sobre sus teorías y las mías. Ironizo.

El punto es que, la incertidumbre en la cual los venezolanos creemos estamos atrapados, no es más que una creación de nuestra mente como respuesta de temor a las amenazas del desánimo colectivo, evidenciado en este macro desorden social donde vivimos; lleno de indiferencia, apatía e indolencia.

El entorno, o lo que captamos a través del desarrollo de ciertos hechos del hombre (y también de eventos naturales), sencillamente es el estado de las cosas que vemos o como las vemos.

En este sentido, la incertidumbre que muchos vislumbramos es un factor clave para ir en la búsqueda de ideas claras y proyectos nuevos y de frescos valores morales, para vencer, cual cáncer devastador, toda doctrina ideológica anti humana, anti libertaria, sectaria y totalitaria.

Quizás sea por eso que ya todo lo vemos con apariencia de normalidad, cuando realmente la carrera es lenta -porque así algunos lo quieren- o al menos, muy pocos son capaces de competir para intentar ganarla.

La noche nunca será más larga que el día.






lunes, 25 de diciembre de 2017

Seguridad Presidencial


La seguridad presidencial es considerada como el supremo nivel de protección de todos los niveles de seguridad de los Estados, entiéndase de una nación. Cuidar la vida del jefe de gobierno (o de quien ostente su cargo) de cualquier atentado o riesgo podría ser la tarea más importante de las fuerzas de seguridad gubernamentales, es decir, la norma máxima para garantizar que la persona encargada de conducir el destino del país, se mantenga libre de peligros para realizar sus funciones.

Desde las más antiguas monarquías y civilizaciones, en los primeros tiempos de reyes y emperadores, han existido ejércitos y guardias con la más alta responsabilidad: proteger la persona e investidura de su máximo jerarca. Pero no todos han tenido éxito para lograrlo.

Asesinatos, derrocamientos y traiciones engrosan una larga lista de actos que históricamente lograron vulnerar ese altísimo nivel de seguridad. Dando paso a nuevas estrategias y tácticas de protección para anticipar cualquier intento de ataque o daño.

Sin embargo, la vieja escuela de seguridad será siempre la madre de todas las acciones que se implementen para ese fin. Solo aquellos hombres valerosos y desprendidos son capaces de darlo todo, hasta su vida, para impedir que su misión fracase.

Por eso Bolívar no dudó nunca en nombrar al General José Antonio Anzoátegui como comandante y fundador de “la Guardia del Libertador”. En tiempos de la naciente era democrática venezolana, la "Guardia de Honor" o Seguridad Presidencial fue creada como unidad élite de las Fuerzas Armadas, con sede en el Palacio Blanco (Hoy Casa Militar), como un Regimiento provisto de tres Batallones; Seguridad, Apoyo y Custodia. El cuartel lleva por nombre "General de División Fernando Rodríguez del Toro".

El Regimiento Guardia de Honor, al servicio único y directo de la presidencia de Venezuela, por más de cuatro décadas formó a oficiales y tropa en maniobras especiales de seguridad y protección, siendo sus principales núcleos de operaciones la residencia oficial "La Casona" y el "Palacio de Miraflores" en la ciudad de Caracas, capital de la República. No había un espacio o rincón territorial donde el mandatario o alguno de sus familiares cercanos hiciera acto de presencia sin la escolta de los GH. Tanto la avanzada como la caravana y sus anillos concéntricos de seguridad, personal y perimetral, con vista de águila y la bravura del león, integraban los elementos de un escudo impermeable de peligros alrededor de su objetivo.

Hombres de buena ventura y codiciosos de servir a su patria, formaron filas en tan admirable cuerpo de guardias de élite. Cientos de jóvenes reservistas egresados de dicha institución, ya en la vida civil siguieron sus vidas con digno ejemplo de ciudadanos íntegros, y muchos se hicieron funcionarios de seguridad en organismos policiales y de rescate, emprendedores, trabajadores honestos, en fin, orgullosos de ser fieles a tan gloriosa tradición protectiva y de encomiable responsabilidad, ahora al servicio de la sociedad.

Lamentablemente, por razones de ignorancia política, a alguien se le ocurrió excluir los GH de la seguridad presidencial, desmovilizando a los caravaneros de la compañía "Valerosos Anzoátegui de la Guardia" en los traslados por tierra del presidente, al igual que dejando a la residencia presidencial "La Casona" deshabitada y sin la otrora protección que una vez hizo gala en tiempos de golpes y rebeliones militares.

Dedico estas palabras de admiración y reconocimiento, no solo a la memoria del inmortal Anzoátegui, sino a todos aquellos fieles compañeros de la Guardia de Honor, con especial decoro y estima a mis cursos del contingente julio 94.

"A Bolívar rendimos memoria en la Fe de la Guardia de Honor".

Por siempre, Cabo 1ro José Ignacio Caballero.
2° Pelotón, Cia. Granaderos de la Guardia. 
Batallón de Custodia N°3 "General de Brigada Tomás Montilla".











Liderazgo y seguridad en las empresas

El tema de liderazgo ha estado muy de moda en los últimos años, sobre todo en el mundo empresarial. Hoy en día, las organizaciones desarroll...